Noticias Internacionales

TerrÁfrica: Programa de Gestión Sostenible del Agua y la Tierra

Publicado

en

(1.626 lecturas vistas)

COMPARTIR

gestion_sostenible_de_agua_y_la_tierra

Un programa desarrollado durante años ofrece valiosas lecciones sobre cómo detener la degradación de la tierra y la desertificación.

La mejora de las estrategias y tecnologías para la gestión de la tierra en África subsahariana está ayudando a proteger el medio ambiente, incrementar la productividad agrícola, fortalecer los medios de vida y aumentar la seguridad alimentaria, según las conclusiones de un nuevo estudio.

El documento -publicado por la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD) y sus socios de TerrAfrica, entre ellos la FAO-, hace un balance de las lecciones aprendidas durante los cinco años del Programa de Inversión Estratégica (SIP, por sus siglas en inglés) de TerrÁfrica para la ordenación sostenible de la tierra.

TerrAfrica es un programa global de asociación promovido por África que pretende ampliar la gestión sostenible del agua y de la tierra en todo el África subsahariana. Su iniciativa SIP -que se desarrolló entre 2010 y 2015- contó con 150 millones de dólares EEUU de financiación para frenar la degradación de las tierras, aportados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y atrajo una cofinanciación de 800 millones de dólares para apoyar 36 proyectos en 26 países. Abarcando una amplia gama de sistemas agrícolas, la ayuda del SIP se centró en ampliar las prácticas que habían probado su eficacia, fortalecer los servicios de asesoramiento, y mejorar los marcos normativos y la gestión del conocimiento. El resultado fueron prácticas de ordenación sostenible de la tierra que se están implementando en 2,7 millones de hectáreas, beneficiando a cerca de 4,8 millones de personas.

Entre los organismos responsables de su implementación estaban el Banco Africano de Desarrollo, la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Banco Mundial, en estrecha coordinación con la NEPAD y las comisiones económicas regionales. Los proyectos se ejecutaron en asociación con los gobiernos y en colaboración con muchos socios para el desarrollo, incluyendo organizaciones de la sociedad civil.

El informe que se publica ahora tiene como objetivo poner de relieve las cuestiones clave y ofrecer orientación para futuros programas e inversiones en ordenación sostenible de la tierra y los ecosistemas en el continente.

Esas lecciones ya están animando a los gobiernos, organismos asociados, la NEPAD, la Unión Africana y la comunidad de donantes a ampliar las prácticas de gestión sostenible de la tierra a través desde una perspectiva más amplia en vista de los muchos beneficios de productividad, para los medios de vida y el medio ambiente.

«Esta iniciativa ofrece una oportunidad para que África y sus asociados trabajen juntos de forma colectiva para garantizar el uso y la gestión sostenible de la tierra», señaló Ibrahim Mayaki, Director Ejecutivo de la NEPAD.

«Estas conclusiones nos resultan especialmente relevantes en una fecha como la de hoy, cuando celebramos el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía», señaló Sally Bunning experta de la FAO en los recursos de tierras. «Este informe confirma –añadió- que existe un amplio y variado conjunto de herramientas que pueden utilizarse con éxito, en diversos sistemas agrícolas y diferentes contextos, para mejorar la ordenación de la tierra. También subraya la importancia de invertir en esfuerzos a más largo plazo y a mayor escala y en el intercambio de conocimientos para obtener beneficios sociales sostenibles».

Actuar sobre el Terreno

El estudio destaca 18 conclusiones principales del conjunto de proyectos del Programa de Inversión Estratégica en 26 países, que pueden servir de orientación para las inversiones de los gobiernos y los organizaciones asociadas en la ordenación sostenible de la tierra

Los países y socios involucrados en el Programa comprenden mejor ahora la forma de abordar los procesos de degradación de la tierra y sus causas a través de enfoques multisectoriales y de múltiples partes interesadas. Tanto los responsables de los proyectos como los beneficiarios identificaron diversas tecnologías como las más beneficiosas: rotación de cultivos, agricultura de conservación, plantación de árboles, integración de cultivos y ganadería para restablecer la fertilidad del suelo, restauración de pastizales para mejorar la productividad pecuaria, medidas de conservación de suelos y agua para combatir la erosión y mejorar la eficiencia.

Cuando estas medidas se adaptan a los contextos locales y aplican sobre el terreno y en ámbitos más amplios, no sólo contribuyen a incrementar la producción agrícola, sino también a mejorar la biodiversidad y generar muchos servicios ecosistémicos, incluyendo el ciclo de nutrientes, reservas de carbono, regulación de plagas, mejora del flujo del agua y resiliencia frente al cambio climático.

Entre los enfoques exitosos identificados figuran: gestión participativa de las cuencas hidrográficas y la planificación territorial, mejora de los derechos de uso y acceso sobre los recursos, mecanismos de resolución de conflictos, estatutos y fortalecimiento de capacidades de los actores e instituciones en todos los niveles, especialmente en los grupos de base. El uso del enfoque de Escuelas de campo surgió como un elemento central de varios proyectos y representó una herramienta básica para la construcción de capacidad de campesinos y agropastoralistas y para la difusión de tecnologías adaptadas, según el informe.

Crear Oportunidades

El SIP ha generado oportunidades para que los países exploren opciones innovadoras para financiar la ordenación sostenible de la tierra y los marcos de inversión estratégica nacionales, que se espera sean herramientas esenciales para la futura planificación intersectorial y la armonización de la ayuda, según el informe. Sin embargo, los expertos añaden que es necesario un mayor esfuerzo para invertir en organizaciones con experiencia en medios de comunicación, gestión del conocimiento, aprendizaje y formación, y en esfuerzos a largo plazo para el desarrollo de políticas nacionales y una acción sostenida sobre el terreno.

Las experiencias del SIP ayudaron a aumentar la concienciación y demuestran la importancia vital de ampliar la ordenación sostenible de la tierra en los sistemas de producción y paisajes para mejorar la productividad, restaurar los servicios ecosistémicos y mejorar la seguridad alimentaria en África subsahariana.

Leer más
Click para comentar

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Internacionales

Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

Publicado

en

COMPARTIR

El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

Leer más

Noticias Internacionales

La producción de alimentos de origen animal deberá aumentar 70 % para 2050, incluida la leche: FAO

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia