Noticias

«Si se respeta la distancia, los animales no deben suponer ninguna amenaza de contagio»

Publicado

en

(1.222 lecturas vistas)

COMPARTIR

 

Juan José Luque Larena, profesor del Área de Zoología de la UVa en Palencia e investigador del iuFOR, asegura que la biodiversidad es clave para reducir el riesgo de enfermedades infecciosas

UVA/DICYT Juan José Luque Larena, profesor del Área de Zoología de la Escuela de Ingenierías Agrarias e investigador del Instituto Universitario de Gestión Forestal Sostenible (iuFOR) del Campus de la Universidad de Valladolid en Palencia, apunta a la necesaria convivencia entre los humanos y el resto de especies: «si algo nos recuerda el Covid-19 es que este siglo tiene que ser el de la Biología». Un virus cuyo origen parece estar en un salto entre especies y que nos ha hecho recluirnos en nuestras casas para evitar el contagio, sugiere que los humanos debemos «tomarnos en serio la conservación de la biodiversidad, incluso para protegernos de enfermedades». Desde su amplia experiencia en el estudio de garrapatas y topillos, Luque Larena repasa la actualidad de la pandemia desde el punto de vista de la Biología.

¿Las restricciones a la movilidad por el confinamiento han permitido el aumento de la presencia de fauna silvestre cerca de los núcleos de población, especialmente de jabalíes y corzos?

Lo que realmente está pasando es que al reducirse la movilidad del hombre se relaja la presión sobre la fauna silvestre, que se deja ver más, pero no significa necesariamente un aumento en el número, es una cuestión de percepción: se ven más de lo habitual. En el caso de los ungulados, sobre todo jabalíes y corzos, es cierto que han ampliado su zona de campeo y distribución durante las últimas décadas (no sólo durante la cuarentena) porque entre otras cosas antes tenían depredadores que los controlaban y eso ya no sucede. Esta mayor movilidad debería preocuparnos sobre todo por el número de accidentes de tráfico que provocan, y que según nuestras bases de datos van en aumento año tras año. Debemos trabajar con datos, no con percepciones.

Entonces, ¿no puede hablarse de reconquista del territorio o de invasión?

No. De lo que puede hablarse es de que cuando nos encerramos un tiempo en casa vemos que el campo está vivo y lleno de animales a los que nuestra presencia cohíbe y altera su comportamiento. Los animales nos tienen mucho miedo, por eso no es fácil verlos de cerca. Cuanta menos presión ejerce el ser humano sobre los animales menos miedo tienen, y se dejan ver más.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), confirmó la pasada semana el origen animal del coronavirus. ¿Hay que temer la presencia de fauna silvestre como trasmisora de enfermedades?

Los animales en sí no suponen ninguna amenaza, la fauna silvestre tiene que estar a distancia, no hace falta tocarla, ni acercarse, para eso están los animales domésticos. Aquí, en el campo, las mayores trasmisoras de enfermedades son las garrapatas, están en la hierba y pueden picar a cualquiera que vaya paseando, éstas son especies peligrosas para el ser humano, como los mosquitos, ya que vectorizan las enfermedades. Otra especie que puede llegar a ser conflictiva en nuestro territorio son los topillos en momentos en los que hay mucha abundancia, sobre todo en Tierra de Campos, cuando hay plaga es peligroso para quien está trabajando en el campo ya que aumenta el riesgo de infectarse por tularemia, bien por la inhalación del polvo contaminado en suspensión o por contaminación de las aguas de riesgo. Los topillos amplifican la cantidad de bacterias en el ambiente.

¿Y en el contacto con animales domésticos? Por ejemplo, hay quien ha apuntado al riesgo de que el contacto de jabalíes y cerdos pueda provocar una epidemia de peste porcina

Es probable, de hecho una de las principales barreras de salto de las enfermedades (“spillover») es el contacto entre animales silvestres y domésticos. En el caso del ganado porcino, la mayoría está en granjas y no deberían tener contacto con los jabalíes si las fincas están bien gestionadas. Los que están en dehesas es probable que entren en contacto con jabalíes y que haya transmisión de peste porcina, también son portadores de tuberculosis. De hecho, un virus del grupo de los que producen síndromes respiratorios agudos graves (SARS-like) saltó de la fauna silvestre a granjas porcinas chinas y hubo que sacrificar decenas de miles de cerdos.

¿Favorece en algo la presencia de fauna silvestre en un territorio?

En mucho, incluso en un mayor o menor riesgo a enfermedades infecciosas. La biodiversidad es uno de los principales puntales que tiene la especie humana ahora mismo para seguir teniendo buena calidad de vida. El mayor riesgo que tenemos actualmente es la caída en los índices de biodiversidad de forma que, según publicó la ONU el pasado año, la pérdida que se está produciendo de especies animales y vegetales solo es comparable a la extinción de los dinosaurios, es lo que se denomina la sexta extinción, por el ritmo al que están despareciendo especies debido a la acción del ser humano sobre el medio.  Tener un territorio en el que tengan que coexistir especies silvestres y la especie humana no es fácil, aunque en algunos países se respeta y se trata de coexistir de la mejor forma posible. España es una joya en biodiversidad, tenemos osos, lobos, águilas imperiales, linces… y tenemos que tomarnos su conservación en serio, es un valor muy importante, insustituible, incluso para protegernos de enfermedades, cuanta más compleja es la red trófica, en general parece que hay menos riesgo de que salten estas patologías.

¿Tenemos que establecer una nueva relación entre la especie humana y la fauna silvestre?

Yo creo que sí. Tenemos que aprender a vivir con la inmensa riqueza natural que tenemos la suerte de disfrutar. En nuestro país hay especies de carnívoros (osos, lobos, linces…) que, tras estar en una situación muy crítica al borde de la extinción, ahora están en aumento gracias a que el ser humano ha empezado a dejarles tranquilos. Si algo nos recuerda el Covid-19 es que este siglo tiene que ser el siglo de la Biología no solo en lo relativo al nivel molecular y celular, sino en todas sus escalas de integración, desde el ADN hasta los ecosistemas. El hombre actual es un animal social con una influencia muy potente sobre la naturaleza y nuestro futuro pasa por entender y aplicar una ciencia tan integradora como es la Ecología.

Noticias Internacionales

Expertos de las Américas avanzan en la definición de las reservas estratégicas del Banco Regional de antígenos de Fiebre Aftosa

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Noticias Internacionales

La sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud pese al aumento de las crisis sanitarias

Publicado

en

COMPARTIR

El informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el costo de la inacción supera con creces el costo de la prevención.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo una mosca parásita que se alimenta de carne está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

Leer más

Noticias Internacionales

La producción de alimentos de origen animal deberá aumentar 70 % para 2050, incluida la leche: FAO

Publicado

en

COMPARTIR

Leer más

Tendencia